Saturday, December 11, 2010

Psicología y Fenómenos Paranormales

Artículo escrito por Jack Grabon voluntario de la IAC Nueva York

La psicología convencional típicamente ha rechazado percepciones y experiencias que no encajan bien en ese paradigma. Fenómenos como la clariaudiencia, el ver “fantasmas”, sentir o percibir presencias, los cuales son típicamente catalogados como auditivos, visuales y alucinaciones táctiles, respectivamente. Las intuiciones pueden ser consideradas como delirios mientras que las experiencias fuera del cuerpo se consideran un tipo de disociación. Con tales nombres desalentadores y con el estigma que usualmente los acompaña, muchas personas que han tenido este tipo de experiencias las han mantenido privadas para así evitar el ridículo, ser marginados o hasta la persecución y hospitalización. De acuerdo al paradigma científico actual, aunque tales experiencias, paranormales, parapsicológicas, espirituales o excepcionalmente humanas puedan sugerir patologías, la psicología no necesariamente las considera como trastornos en sí, especialmente cuando tales experiencias pueden mejorar la calidad de vida.

La psicología está gobernada por las reglas de la ciencia convencional las cuales se apoyan en la
suposición del materialismo. O sea, si un fenómeno no puede ser físicamente medido o cuantificado de alguna manera, la ciencia lo considera muy subjetivo o parcial y sin valor suficiente para ser estudiado. Una de las principales herramientas utilizadas para diagnosticar la patología en la psicología es el Manual de Diagnóstico y Estadística para los Trastornos Mentales IV o DSM-IV (siglas en inglés). A pesar de que este texto contiene colecciones de síntomas que son característicos de varias enfermedades patológicas, estos generalmente no son suficientes como para garantizar un diagnóstico. Los síntomas también tendrían que causar significante aflicción clínica o perjudicar ciertas áreas de funcionamiento como las sociales y profesionales entre otras. Por ejemplo, si una persona tiene experiencias fuera del cuerpo y a la vez continúa cuidando de si, manteniendo un empleo y participando socialmente con la familia y amigos, no se podría hacer una diagnosis contundente y la persona hasta podría considerarse
normal. Desafortunadamente, la psicología convencional no toma en cuenta el hecho de que las
experiencias parapsicológicas pueden mejorar la vida de la persona.

Aquellos que han tenido experiencias paranormales han reportado mejoras en sus vidas en varios niveles. Volviendo al ejemplo de las experiencias fuera del cuerpo, una sola experiencia puede mostrarle a la persona que la muerte no es el fin de la existencia, de ese modo la persona pierde el miedo a la muerte. Entre otras cosas, la experiencia fuera del cuerpo, también puede ayudar a que la persona vea la interconectividad de la vida, mejorar sus niveles de ética y sentido de altruismo, aumentar el entendimiento de las realidades físicas y no físicas, etc. Como resultado, la persona estará más apta para sentirse más contenta y realizada en la vida, lo cual puede impactar a los demás de una manera positiva. A pesar de estos beneficios, un cambio de paradigma dentro de esta comunidad científica dominante no ocurrirá hasta que tales experiencias sean abiertamente aceptadas, discutidas y comprensivamente estudiadas por la mayoría de la población.

Al cuestionar el paradigma científico actual, podemos exponer sus defectos y finalmente mejorarlo. Eventualmente se volverá anticuado y será reemplazado por un paradigma más abarcador, uno que incluya el fenómeno parapsicológico. Las experiencias Paranormales serán presentadas como normales y benéficas de muchas maneras por igual, la calidad de vida de varias personas mejorará bastante. Una revolución en el ramo científico generará la evolución en el campo de la psicología. Depende de nosotros allanar el camino para que esto ocurra, sólo lo lograremos al desarrollar nuestro propio crecimiento, teniendo más experiencias, retando lo establecido, hablando abiertamente de nuestras experiencias y educándonos con la abundante información que (aunque muchas veces es ignorada) ya existe sobre estos temas.

Publicado Originalmente en el eBulletin de la IAC Nueva York Otoño 2009