Saturday, March 24, 2012

Exoproyección

Wagner Alegretti

Estamos viviendo un momento histórico. A partir del mes de Octubre de 1995, escuchamos que los astrónomos y otros científicos descubrieron los primeros planetas fuera de nuestro sistema solar. Ya habíamos descubierto que la Tierra no es plana y que no somos el centro del universo. Pero ahora, por primera vez en la historia humana, somos forzados a admitir que no somos el único planeta en el cosmos.

Ustedes pueden imaginar la agitación que estos descubrimientos han causado en los medios científicos. La esperanza de la existencia de planetas habitados es ampliada. Todavía, estamos lejos de descubrir, según los parámetros de la ciencia, pruebas y evidencias objetivas de vida fuera de nuestro planeta natal. Pero esto es solamente una cuestión de tiempo.

Sin embargo, muchas experiencias fuera del cuerpo, también conocidas como viaje astral o proyección de la conciencia, han llevado a varios individuos fuera de la Tierra, al espacio vacío, igual que hacia otros planetas, habitados o no. Existen muchos relatos sobre estas experiencias que, en la Proyecciología, llamamos exoproyecciones.

Uno de los más confiables experimentos hechos con exoproyecciones fue conducido por la investigadora americana Janet Lee Mitchell con el proyector consciente, también americano, Ingo Swann, en la década del 70. En este caso, Ingo tenía el objetivo de ver, con la visión remota, el planeta Mercurio. Se realizaron varios experimentos, resultando en varios reportes, grabaciones y dibujos, que, posteriormente, fueron parcialmente confirmados a través de los equipos espaciales enviados a Mercurio por la NASA.

Esto todo es posible porque la conciencia – o espíritu, alma, esencia – no tiene los límites de espacio o tiempo que sufre nuestro cuerpo denso. Mas allá del cuerpo no tenemos dolor o peso, no necesitamos respirar e incluso no sufrimos daño con radioactividad, calor, frío u otras influencias físicas.

Imagine las posibilidades de exploración del cosmos, de los océanos, profundidades de la tierra, cavernas, zonas heladas, y otros a través de experiencia fuera del cuerpo (EFC). Es obvio que en este caso no es posible traer objetos o realizar mediciones científicas. Pero, exploraciones a partir de la EFC podrían anteceder, ajustar y direccionar exploraciones espaciales, aumentando las posibilidades de éxito y disminuyendo las sorpresas.

Sabemos hoy que la mayoría de los astronautas cambiaron mucho su manera de ver la vida y el universo. Uno de ellos, Edgar Mitchell, fundó una institución llamada Institute of Noetic Sciences, para estudiar las capacidades de la mente, con modelos semejantes a los de las organizaciones que estudian la Concienciología (concienciocéntricas). Incluso, en la sede en Río de Janeiro, Brasil, del IIPC se recibió un grupo de esta institución para hacer cursos.

Un punto muy importante para pensar y para expandir nuestra manera de ver la evolución es el siguiente: Si podemos salir del cuerpo e ir hacia otros planetas, ¿podrían seres de otros planetas producir proyecciones conscientes como nosotros y venir a la Tierra?

Hemos observado que muchas personas relatan casos de este tipo. Infelizmente muchos tienen miedo, otros crean fantasías y misticismos, inclusive han establecido sectas religiosas a partir de los llamados extraterrestres. Pero algunos individuos, más balanceados y lúcidos, pueden mantener un contacto más inteligente e incluso comunicarse de alguna forma. Una experiencia como ésta expande el sentido de universalismo personal. Es más que superar discriminaciones de sexo, religión, nación, y otros, etc. El proyector empieza a considerarse un ciudadano del cosmos y nada menos que esto. Esto expande la mentalidad de uno, madura más la conciencia y poco a poco en el futuro, cambiará la cultura humana.
Durante las proyecciones astrales el individuo debe intentar pensar ampliamente, grande, evitando quedar condicionado a los hábitos cotidianos. Por esto, es importante tener mente abierta, flexible, capaz de adaptaciones y desarrollos, dentro o fuera del cuerpo. Conozco personas – incluso algunos son mis amigos – que cuando salen del cuerpo no aprovechan sus potencialidades. Quedan limitados a ir a la casa de un amigo o a volar por arriba de la ciudad.

Es importante resaltar que todos son capaces de desarrollar su habilidad potencial, natural, de salir del cuerpo. Olvide lavados de cerebros, como aquellos de que salir del cuerpo es muy peligroso, o que solamente santos o maestros en el Himalaya pueden hacer proyecciones de la conciencia. Usted ya sale de su cuerpo todas las noches y queda flotando afuera todo el período de sueño, sin lucidez de lo que pasa. De esta forma todos nosotros perdemos un tercio de nuestra vida. Un período que se podría aprovechar saliendo del cuerpo y siendo útil fuera de esta dimensión.



Thursday, March 8, 2012

Coeficiente Emocional: Nuevo Enfoque dela Psicología

Nanci Trivellato

En Octubre de 1995, se publicó un artículo en la revista americana Time, que divulgaba, por una de las primeras veces, los estudios relacionados con los métodos de medición de la inteligencia emocional (nota posterior: hoy se puede adquirir libros sobre el tema). Seguramente usted que nos lee conoce también el concepto llamado I.Q., o coeficiente de inteligencia, que evalúa el nivel, o la capacidad intelectual de la persona para un determinado tipo de raciocinio.

Las investigaciones de la Academia Internacional de Conciencia (Inglés: International Academy of Consciousness) tienen la propuesta de establecer medios para evaluar las habilidades de la persona de una manera más amplia. O sea, más allá de su capacidad intelectual, considerando todas sus manifestaciones, capacidades y desarrollos, de una manera extensa, incluso considerando otras existencias, llegando con esto a una evaluación más correcta del nivel de evolución global de un individuo. Recién publicada, ya está disponible la primera edición de este examen integral de capacidades, que ha sido titulado Concienciograma.

Lo interesante es que en este artículo de la revista Time se puede observar como científicos, aún los más convencionales, llegan a la conclusión de que se necesita más para evaluar la conciencia y que hay otros niveles de manifestación, llegando estos a aproximarse al paradigma científico propuesto por la Proyecciología. Dicen estos científicos que el examen de I.Q. no es suficiente para evaluar a una conciencia, pues sólo se evaluaría una parte de ella. Están empezando a ver que la manifestación sana de una conciencia no depende solamente de la inteligencia. Como sabemos, hay personas muy inteligentes que son jefes de criminales, porque no tienen ningún tipo de ética, haciendo uso de su inteligencia para fines negativos.

Según el Dr. Goleman, de la Universidad de Harvard, la concepción de inteligencia empieza a ser re-estudiada. Con esto, varios conceptos que venimos discutiendo empiezan a ser más estudiados y valorizados en las investigaciones de una manera general en todo el mundo, anticipando cambios positivos en los análisis de la conciencia. El Dr. Goleman dice, con sus propias palabras, que “la auto-conscientización y la lucidez son posiblemente las habilidades más importantes de uno, porque permiten el ejercicio del auto-control”. Vemos entonces el énfasis en la lucidez siendo más empleada por los investigadores de Psicología.

Este grupo de científicos de diversas universidades, como la de Nueva York, la de New Hampshire y la John Hopkins University hablan ahora del examen del E.Q., que es el examen del coeficiente emocional del individuo.

Fueron hechos varios experimentos para llegar a estos resultados. Por ejemplo, uno de estos fue observar la reacción de niños delante de un desafío emocional. El investigador invita a niños, de uno en uno por separado, a una sala vacía y empieza a decirles que ellos pueden comer el único marshmallow que hay allá en aquel momento. Pero, les explica que si ellos esperasen mientras él sale a hacer un trabajo, entonces el niño podrá recibir dos marshmallows.

El resultado es que algunos niños cogen el único mashmallow tan pronto el investigador sale de la sala. Algunos lo cogen minutos más tarde, porque desisten de esperar. Pero otros esperan todo el tiempo. Los estudios fueron hechos años después de este experimento inicial, ya que los investigadores esperaron hasta que estos niños crecieron para ver como se desarrollarían en sus vidas. Entonces, se llegó a la conclusión que aquellos que lograron esperar hasta el final, tenían la tendencia de tener más éxito en sus objetivos y relaciones. Los niños que desistieron muy fácilmente, tenían mayor tendencia a sentirse más frustrados en la vida, con peores resultados en la escuela y sin mucha fuerza para realizar sus objetivos.

Ahora el grupo de científicos ha iniciado estudios más allá del control emocional, y empiezan a hablar de cosas como la sensibilidad de las personas que perciben el estado emocional de otras, más allá de las expresiones faciales obvias que se pueden ver en los individuos. Con esto, desarrollan técnicas para leer la postura corporal de uno (más allá de la facial), en detalle, examinando su estado emocional íntimo. Sabemos que estos estudios representan progresos positivos, dado que son una apertura de la ciencia convencional. Pero, ¿cuándo van a empezar el estudio de la percepción que tenemos de alguien aunque esta persona esté lejos y no la estemos viendo? ¿Cuándo van empezar a estudiar el control de las energías, que influyen directamente en las emociones de uno y que a veces hacen a una persona salir de su estado emocional normal aparentemente sin razón para esto?

La dificultad que las ciencias encuentran para estudios más profundos de la conciencia es su paradigma. La teoría líder que siguen hoy las ciencias convencionales es un modelo materialista. Este paradigma es conocido como newtoniano-cartesiano-fisicalista, porque se basa en la materia física como punto central de su enfoque.

Las investigaciones más amplias y profundas de la Proyecciología son posibles por el modelo actual y abierto que se utiliza, llamado Paradigma Conciencial. El Paradigma Conciencial está basado en la conciencia y sus manifestaciones como punto céntrico de su enfoque científico.

Con los conocimientos más profundos de la conciencia, y con la experimentación práctica de ciertos fenómenos, como la proyección consciente fuera del cuerpo, la persona puede ampliar su autoconocimiento, lucidez y autocontrol. Las consecuencias de este conocimiento son positivas y pueden ayudarnos en nuestro desarrollo.