Saturday, September 29, 2012

Decisiones, Decisiones...



por Jack Grabon - IAC Nueva York

Aunque parezca irónico, las rayas blancas y negras de las cebras en realidad sirven como camuflaje, ya  que por lo general viajan juntas en gran cantidad. Sus predadores principales, los leones, frecuentemente se confunden por el juego hipnótico de los colores ante sus ojos y no pueden seleccionar una cebra dentro de la manada. Así pues, detienen su persecución hasta distinguir con claridad una sola cebra. De modo que este dilema fácilmente se traduce  al campo de la toma de decisiones.

Al igual que el león hambriento ante una manada de cebras, ¿cuántas veces ha tenido que tomar una decisión sólo para sentirse abrumado por una serie aparentemente interminable de opciones? ¿O ha encarado la difícil tarea de sopesar con éxito numerosas opciones, una contra otra? Tal vez en dichas circunstancias, usted prefiere “mantenerse al margen” y abstenerse de tomar alguna decisión en espera de que con el tiempo se aclaren  las cosas. Desplazarse  de izquierda a derecha ante la proverbial “encrucijada de la vida” sin tomar una decisión, indudablemente presenta una tercera opción la cual es, no tomar una decisión activamente. Esto me recuerda una vieja canción que dice “si opta por no decidir, ha tomado una decisión.” Aunque la indecisión parezca la opción más segura  ante la aparente posibilidad de  errar en un 50% si se toma la decisión equivocada, el crecimiento personal es en gran medida sacrificado, y puede resultar en un grave estancamiento! Adicionalmente, se pierde valiosa retroalimentación. La retroalimentación puede reforzar una buena decisión y llevar a más de lo mismo, a la vez que mejora la toma de decisiones y estimula el aprendizaje después de que se toma una mala decisión. Por extraño que parezca, la indecisión cumple con un propósito más profundo, aunque erróneo. Puede ocultar de manera eficaz sentimientos de ansiedad o de apatía y puede impedir que aceptemos la responsabilidad de las decisiones que hayamos tomado equivocadamente. En casos más extremos esto puede llevar al temor de la toma de decisiones por completo, tal como la decidofobia.

Entonces ¿cómo se logra superar esta tendencia de postergar la toma de decisiones? Primero que todo puede ser útil reflexionar sobre las posibles consecuencias al no tomar una decisión activamente. Pregúntese: ¿cuánto tiempo, dinero, energía, oportunidad, asistencia y demás, se desperdiciarán al no tomar dicha decisión? ¿Es esto lo que mejor le conviene a usted, a otras conciencias (tanto intrafísicas como extrafísicas), y para el  mayor bien? También es indispensable considerar ¿qué es lo peor que pude suceder si tomo una mala decisión. ¿Las consecuencias serán tan graves? Todos estos son factores que deben ser considerados cuando se enfrenta a  tomar una decisión.

Jack Grabon es un voluntario de la IAC en Nueva York

Publicado en el boletín electrónico en el otoño del 2008:



Wednesday, September 12, 2012

Atravesando Tiempos Desafiantes: Cómo el Conocimiento Multi-Dimensional puede ayudar


Este artículo fue publicado originalmente en la revista VOICE de Tokio en Japón en el año 2011


por Nanci Trivellato
 Investigadora de la IAC

No es ningún secreto que el mundo actual esta atravesando una situación de incertidumbre financiera. La economía esta respondiendo a un numero de acciones (o falta de acción) llevada a cabo por los lideres mundiales y personas de negocios, estos problemas políticos y económicos tienen repercusiones en nuestras vidas. 

Esta condición nos trae a la mente una de las mayores características de nuestra era moderna: la interconectividad mundial. Si no fuera por los sistemas de comunicación global y la interdependencia financiera de las naciones del mundo, el problema económico de un país (o unos pocos países) no se hubiera extendido como una reacción en cadena hacia otros países del planeta de la manera que ha ocurrido.

Es de esta manera que la tecnología satélite y el Internet son parcialmente los responsables de propagar el sentimiento de incertidumbre y ansiedad que podemos sentir en este estado de crisis económica. Por el lado positivo, estas tecnologías son una gran “bendición”. Estas mismas herramientas nos pueden ayudar a ser menos egoístas al informarnos de lo que sucede en el mundo; por lo tanto, nos volvemos más universalistas. También pueden ayudar a causar reacciones en cadena positiva por todo el planeta. 

Sin embargo, lo que mucha gente no se percata en cuanto a este “sentimiento de crisis” es el hecho de que es agravado, hasta cierto punto, por el contagio energético del aura de las personas, el cual se refleja en su estado físico, emocional, bioenergético y mental.

Este contagio ocurre por vías naturales como el inevitable intercambio de las bioenergías (chi, prana, energía sutil) el cual ocurre a diario con cada uno de nosotros y otras personas. En este proceso de dar y recibir bioenergías (entre nosotros y otras personas, lugares y objetos) nuestras auras reciben información que ya viene naturalmente impresa en estas energías. Es fácil ver como nuestras tensiones internas e incertidumbres pueden ser rápidamente amplificadas por la contaminación, especialmente de la ansiedad y temor de aquellas personas con quienes entramos en contacto o que nos rodean. El intercambio de este tipo de bioenergías causa un circuito cerrado, o un ciclo de retroalimentación, el cual resulta empeorando la situación. No es sorprendente que este efecto sea aún mayor en las áreas más pobladas.

Es por esto que es importante entender este contagio energético y saber como emprender la limpieza bioenergética y la auto-defensa. Al mantener un estado de balance no solamente evitamos el proceso de retroalimentación de ansiedad, pero también mejoramos la situación general al no proyectar sentimientos infundados o sin sentido. De este modo, al no aumentar o contribuir con la expansión de los sentimientos adversos de los que nos rodear, ayudamos a terminar con ese ciclo de retroalimentación.

LO QUE IMPORTA MAS EN LA VIDA

Entre la prisa y la complejidad de la vida moderna es muy fácil olvidar quienes somos y que propósito tenemos marcado para esta vida.  Existimos en la dimensión física por una razón. El buscar y descubrir esta razón de ser, nos da un propósito y orienta nuestras metas en esta vida, lo cual a su vez nos hace más felices y nos da más seguridad en nosotros mismos.

Hay muy pocas certezas en esta vida. Por paradójico que parezca, una de estas es el hecho de que todos nosotros moriremos. La muerte del cuerpo físico y por ende, el final de esta vida, es una realidad que nos espera a todos. Pero esto no es algo necesariamente malo. El dejar esta vida puede ser algo reconfortante cuando sabemos y sentimos que cumplimos con lo que teníamos que hacer. 

En otras palabras, cuando hemos cumplido con lo que nos habíamos comprometido para hacer en esta existencia, ya estamos preparados para regresar a la dimensión no-física a la cual pertenecemos. Sin embargo, morir sin cumplir los compromisos para esta vida que hicimos con nosotros mismos no es lo ideal, ya que probablemente lamentaremos algunos aspectos de nuestra vida junto con los fracasos personales en lograr algunas metas.

El alcanzar ese sentido de tranquilidad interior y llevarla con si a vidas futuras (y periodos entre vidas) es uno de los logros más gratificantes. Este sentido de paz surge más que nada al estar consciente de las tareas que asumimos antes de nacer al sentirnos confiados de que las estamos cumpliendo durante el transcurso de nuestra vida.

Este conjunto de tareas y compromisos requieren la aplicación de nuestras habilidades más nobles y evolucionadas. Estas tareas fueron planeadas antes que llegáramos a la tierra para facilitar el progreso de nuestra cuenta karmica (el balance de actos evolutivos positivos o negativos y omisiones que hemos hecho en vidas previas) y hacer de este mundo un lugar mejor.

La tarea o plan de vida que tenemos que cumplir en esta vida también se conoce como programación existencial. Nuestra programación existencial es, después de todo, la verdadera razón por la cual vinimos al plano físico de este planeta y es lo que tiene mayor importancia en nuestra vida.

REFLECCION EXTERNA DE NUESTRO ESTADO INTERIOR

Nos demos cuenta o no, nuestra personalidad  y como nos sentimos en cuanto a nosotros mismos y nuestra vida, todo esto se refleja en nuestra bioenergía (o sea nuestra aura o energías sutiles). Usualmente la gente no ve estas energías, pero generalmente las sienten e interactúan con éstas de una manera positiva o negativa. Este proceso diario natural influye directamente en todos los aspectos de nuestra comunicación y las situaciones que nos rodean. Por consiguiente, si mejoramos nuestra condición interna y desarrollamos una motivación legítima, optimismo y balance, esto se reflejará en la imagen que otros tienen de nosotros y crear sincronicidades positivas.

Otro aspecto que contribuye para establecer la imagen que otros tienen de nosotros al igual que el generar estas sincronicidades, es nuestra condición karmica, las cosas que hicimos en vidas previas y las conexiones energéticas que hemos establecido con personas y episodios históricos también están impresas en nuestras bioenergías. Por esto es muy valioso entender el proceso evolutivo y saber como mantener nuestras bioenergías en balance, ya que esto contribuye tremendamente en acelerar el asentamiento y la limpieza de nuestras deudas y obligaciones kármicas.

En este sentido, estudios o programas que ayudan con la clarificación de la naturaleza de nuestra existencia multi-dimensional al proveer medios para descubrir a través de una experiencia directa personal que somos más que solo un cuerpo físico, también pueden ayudar a entender la base del planeamiento de nuestra programación existencial.  

Un ejemplo de un medio por el cual tal clarificación  se puede obtener es a través del conocimiento y entrenamiento ofrecido en las clases del Curso de Desarrollo de la Conciencia ofrecido por la Academia Internacional de la Conciencia (IAC siglas en ingles).  La examinación profunda de la conexión entre la bioenergía y el desarrollo personal, al igual que las discusiones de técnicas bioenergéticas y sensaciones psíquicas que se presentan en este programa pueden ayudar a que la persona esté más balanceada, centrada, vitalizada y genuinamente más positiva. 

Este programa también explica la intoxicación bioenergética y el asedio de pensamientos, sentimientos y energías que algunas personas imponen en nosotros. Aquí, cuando hablamos de bioenergías intrusivas, no nos referimos solo a la intrusión de la gente con la que vivimos o que convivimos. También nos referimos a las personas no-físicas o sea, aquellos que ya han muerto pero que por una razón u otra aún gravitan hacia las energías densas del planeta y pueden asediar nuestras bioenergías, quizás hasta de una manera perjudicial.   A este proceso se le llama asedio conciencial. Aprender cómo manejar estos asedios es un paso importante hacia la implementación de una autonomía mayor, madurez y bienestar en nuestras vidas.     

Una vez que aprendemos las técnicas para limpiar y des-asediar nuestras bioenergías, somos menos susceptibles al efecto de energías negativas, así también evitamos  adversamente estar bajo la influencia de la ansiedad u otras emociones perturbadoras de otros.  Este conocimiento nos trae ventajas profundas como conciencias, ya que cambia nuestra postura mental y nos permite mayor control en nuestras vidas. Al poder discernir y estar más balanceados, estamos mejor preparados para poder sobrellevar problemas,  momentos difíciles y crisis de vida.

UNA DOSIS DE REALIDAD

A través de los años la humanidad ha pasado por mucho. Solamente tenemos que estudiar un poco de historia para reconocer la gama y variedad de situaciones difíciles que ha atravesado la gente o que se han infligido unos a los otros. Como seres humanos podremos sentirnos tristes de las desgracias humanas, sin embargo cada uno de nosotros puede optar por aprender de esos errores y asegurarse que no se vuelvan a repetir.

En nuestras vidas pasadas, como conciencias individuales, podemos haber afrontado problemas mucho más intensos de los que hemos resistido hasta ahora en nuestra existencia actual. Es probable que también hayamos pasado por tristezas mucho más profundas de las que tenemos hoy  y hayamos soportado situaciones en las cuales fuimos de hecho impotentes al actuar e incapaces de hacer cualquier cosa para cambiar o mejorar la situación.

Hoy, el lector(a) de este artículo tiene la libertad de poder leer, hablar y encontrar información sobre lo que le interesa y es más probable que disfrute la libertad de este movimiento (o sea el derecho y las posibilidades de viajar y mudarse).  En comparación con lo que ya hemos pasado en vidas anteriores, la situación financiera y económica que estamos atravesando actualmente, es más fácil de sobrellevar y  tolerar de lo que hubiera sido para nosotros como individuos en el pasado. En pocas palabras, si bien aún estamos aprendiendo la mejor manera de manejar los cambios y retos del mundo actual, estamos viviendo en un ambiente mucho más superior al que ya hemos vivido en vidas pasadas. 

Muchos de nosotros que podemos tener acceso y entender este artículo somos afortunados de vivir en circunstancias donde a menudo podemos decidir cómo gastar nuestro tiempo, dinero y energías.  Por su propia naturaleza, el elegir puede presentar responsabilidades y dudas, pero difícilmente se compara con los problemas que enfrentan las personas en las áreas menos afortunadas del mundo donde no tienen libertad personal ni la oportunidad de estudiarse a sí mismos para tratar de mejorar su sabiduría interna, balance bioenergético y emocional, mucho menos recibir apoyo de su gobierno.   Si la gente pensara y pusiera más atención a la condición en que viven las demás personas que habitan este planeta, probablemente se avergonzara de quejarse de su vida.


PAZ INTERIOR vs. CONDICION EXTERNA

Con nuestro nivel evolutivo y nivel de conciencia, al igual que las presiones de nuestra vida cotidiana, tal vez no sea tan sorprendente el hecho de que nuestra tranquilidad interna sea una característica rara y elusiva.  La harmonía y tranquilidad mental son tesoros que se tienen que apreciar. Sin embargo, un sentido de serenidad más sólida y permanente es lo que normalmente sentimos los que estamos seguros que estamos cumpliendo con lo que nos comprometimos como parte de nuestra programación existencial.  Usualmente, somos más  verdadera y completamente “felices”  (realización interna) cuando
sabemos que estamos desempeñando el papel que nos programamos en esta vida.

Cuando estamos correctamente en el camino hacia nuestra programación existencial, estamos mejorando nuestra madurez interior y nuestro balance de una manera tangible. No hay mayor sensación de cumplimiento que saber que estamos alcanzando nuestras metas evolutivas (y ayudando a los demás alcanzar las de ellos). Esto es así porque al cumplir con nuestras tareas programadas podemos enfrentar y superar nuestras limitaciones como conciencias. Este proceso requiere que mejoremos a través de actos concretos en vez de desear las cosas, apariencias o palabras vacías.   

De hecho, sin lograr una sabiduría interna mayor y por lo tanto alcanzar un estado evolutivo más alto, solamente alcanzamos una satisfacción temporánea en esta vida. Esto, claro, nos puede dar cierto placer y relajación, pero en el fondo podríamos permanecer con un vacio. En parte es por esto que algunas personas – aún aquellos aparentemente exitosos materialmente- pueden vivir con una infelicidad profunda, construyendo “castillos” en la arena y muchas veces, recurriendo a adicciones, relaciones superficiales y otros accesorios artificiales o mecanismos de escape.    


CONVIRTIENDO LA CRISIS EN ALGO POSITIVO

Para entender estas cuestiones desde una perspectiva más amplia, debemos tomar en cuenta la “naturaleza humana”. Ciertos instintos y reacciones naturales humanas pueden traer tendencias o patrones de comportamiento previsibles. Por ejemplo, los seres humanos tienen una tendencia hacia la inactividad y estancamiento cuando las condiciones son estables o predecibles. En estas circunstancias la gente usualmente hace menos, probablemente debido a un mecanismo instintivo para “ahorrar energía”. Por otro lado, las situaciones de crisis estimulan la creatividad, innovación y adaptación. Las crisis también estimulan nuevas relaciones e incitar a la persona a tomar riesgos, dando lugar a nuevas experiencias y abriendo camino a nuevas fronteras. Las crisis ayudan a promover la evolución.

Con todo esto, vale la pena recordar que la crisis financiera actual, aunque es real en cuanto al efecto que tiene en la seguridad de las economías mundiales y el bienestar y el sustento de millones, es de cierta manera infundada, ya que fue básicamente provocada por la sed de ganancias grandes, fáciles y rápidas de algunos y propulsadas por la inseguridad y temor general. Bajo esta perspectiva, esto es una crisis de ética y no de economía.
Lograr el dominio apropiado de la bioenergía nos puede permitir sacar nuestra fortaleza interior que hemos venido acumulando desde nuestras previas vidas, para suplirnos con la manera de tratar los conflictos y dificultades. Al combinar los ejercicios consientes de bioenergía  con una postura de iluminación y lucidez hacia la vida, puede aumentar nuestro crecimiento y balance interior. El lograr esta postura compuesta de “sabiduría y serenidad” se le llama madurez conciencial, la cual es uno de los temas más importantes entre los cursos de estudio de la IAC.

LA ETICA EN LOS ESTUDIOS ESPIRITUALES

En los momentos difíciles siempre hay gente que intentará aprovecharse de la fragilidad de los demás. Desafortunadamente, esto es cierto hasta en el “campo espiritual o psíquico”.  Por ejemplo, se da por hecho que nadie puede prometer curar cualquier cosa o todo. Así mismo, nadie puede prometer  conseguirle un trabajo o garantizar la permanencia de éste (por lo menos no por vías éticas). Del mismo modo, nadie puede prometer la felicidad sin importar la condición de la persona, ni puede garantizar que puede ver cualquier o todos los aspectos de las vidas pasadas de la persona.   Si fuera posible garantizar tales resultados, muchos de los problemas mundiales y la crisis financiera tal vez podrían ser resueltos. Realísticamente, uno solo puede asistir al ofrecer las herramientas que faciliten el progreso de cada persona, de acuerdo a su potencial.

Entonces, ¿cómo es que pueden ayudar los estudios de la realidad multidimensional, como los que lleva  a cabo y ofrece la IAC? Los programas de la IAC proveen una serie de clases completas, desarrolladas y sustanciosas las cuales presentan a los estudiantes un cuerpo de conocimiento altamente ético y coherente con el único propósito de ayudarlos a investigar quienes son verdaderamente (a través de sus propias experiencias extra-mundanas) y asistirlos a evolucionar más rápidamente.
Uno de los temas de discusión principales en los cursos de la IAC es el de la cosmoética, la cual es una forma de ética que se refleja y se extiende más allá de la vida física y la cual tiene una continua relevancia y aplicación aun después de nuestra muerte.

La IAC se esfuerza por llevar a cabo investigaciones y ofrecer cursos de entrenamiento que vayan de acuerdo con los principios más cosmoéticos que se conocen. En cada centro educativo IAC,  establecidos por todo el mundo, hay un rotulo que dice “No crea en nada, ni siquiera lo que escuche aquí. Investigue y tenga sus propias experiencias”.

Siguiendo esta línea de pensamiento, otro aspecto principal en emprendas como las de la IAC es educar a las personas a dominar sus bioenergías y sus percepciones extrasensoriales. Para lograr esto, la IAC presenta varias técnicas y explica en detalle los mecanismos del auto-control bioenergetico y conciencia psíquica. A cada estudiante se le motiva a aplicar estas técnicas de acuerdo con su opción personal, capacidad y voluntad. 

Todos pueden beneficiarse de aprender cómo hacerse cargo de su propio balance energético, el cual puede alcanzarse (y debe ser alcanzado) sin tener que recurrir o depender de un gurú o curandero. El manejo personal del balance bioenergético de cada estudiante permite una influencia en su curso evolutivo. Esta es la misión de la IAC; favorecer el auto-dominio y la evolución.

Si a usted le gustaría aprender sobre las bioenergias, el aspecto no-físico o multidimensional de la vida y acerca de su programación existencial, al igual que entender más sobre los fenómenos psíquicos, por favor asegúrese que su búsqueda lo llevará a una escuela respetable y de confianza.  El conocimiento apropiado cimenta confianza y libertad de pensamiento, mientras que las ideas falsas pueden generar temores y  dependencia.

Para más información sobre la IAC, sus principios de trabajo, filosofía y programas educativos, por favor comuníquese con su oficina IAC local o visite el sitio www.iacworld.org.



Nanci Trivellato MSc. es una investigadora y profesora de concienciología y proyecciología desde 1992. Actualmente es la directora del Departamento de Investigaciones y Comunicaciones Científicas de la IAC. Ha presentado conferencias en 14 países en el continente de América, Europa y Asia. Nanci es la fundadora del Journal of Conscientiology, una publicación científica periódica de la cual ha sido jefe de redacción desde 1998. Ha llevado a cabo investigaciones en las áreas de despertología, energometrِía, holokarmalidad, holochakralidad, paraperceptología y proyecciología. Varios de los resultados de estos estudios han sido presentados internacionalmente en congresos y conferencias de Concienciología y otras áreas del conocimiento humano.  Trivellato fue la ganadora de la edición 2010 del Premio Global IAC por Contribución Científica a la Concienciología por sus estudios del Estado Vibracional.